Este episodio de la serie Black Mirror está situado en una realidad alternativa donde la mayoría de la gente tiene un "chip" implantado detrás de la oreja, que registra todo lo que hacen, ven o escuchan. Esto permite que los recuerdos puedan reproducirse ya sea delante de los ojos de la persona o en una pantalla, un proceso conocido como "revisar".
Este tipo de tecnología es la peor que podemos tener, cuando guardamos nuestros recuerdos es la memoria, se suponen que deben ser para nosotros nada más sin que alguna persona (por más confianza que le tengamos) tenga que verlos y revivirlos para "darse cuenta" de los errores que cometimos en el pasado. La mejor opción que pudo tener el empresario Liam Foxwell de olvidarse de todos esos recuerdos, al enterarse de que su esposa lo habia engañado con un viejo amigo de ella, era quitarse el "chip" y poder comenzar una vida nueva y sin preocupaciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario